Me imagino una fotografía de un camino que lo rodean arboles, y algunos bancos donde la gente no se anima a sentar, el olor particular de pasto mojado, a esa humedad.
Las baldosas perfectamente puesta de una forma metódica, de las cuales no podes dejar de mirar. y tus pies caminan sin cesar hasta el centro donde un gran árbol, que puede ser el de la vida, rodea el lugar y vos no lo podes dejar de mirar.
Arriba las copas de los arboles se chocan unas junto a otras jugando con ese cálido viento, que te acompaña y no te deja escapar. La quietitud del lugar, expresa ese violento movimiento.
Es un lugar perfecto, donde te gusta caminar. Por que cuando lo haces, esa fotografía que te imaginas, se vuelve realidad.
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domingo, 12 de agosto de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
Una guitarra. Un mate, el sol, el pasto húmedo, el olor a cerezas. las risas, los llantos. Un cóctel de sensaciones. Soñe que estaba tirada en el abismo de todo eso.
Que era una un mundo casi perfecto y los problemas no se animaban a pasar. No sentía dolores, ni molestias y convivía con pequeños animalitos con los que me gustaba estar. No había humanos, solamente yo era de carne y hueso. Sin embargo no me sentía sola.
Todas esas sensaciones me llevaban a un mundo en el que sentí que alguna ves estuve. todas esas sensaciones ya las había sentido alguna vez. Quiero vivir en esas sensaciones por el resto de mi vida.
Pero como todo en esta vida tiene un ciclo, eso también. La alarma sonó y todas esas sensaciones se fueron, dejándome nuevamente con la soledad.
Que era una un mundo casi perfecto y los problemas no se animaban a pasar. No sentía dolores, ni molestias y convivía con pequeños animalitos con los que me gustaba estar. No había humanos, solamente yo era de carne y hueso. Sin embargo no me sentía sola.
Todas esas sensaciones me llevaban a un mundo en el que sentí que alguna ves estuve. todas esas sensaciones ya las había sentido alguna vez. Quiero vivir en esas sensaciones por el resto de mi vida.
Pero como todo en esta vida tiene un ciclo, eso también. La alarma sonó y todas esas sensaciones se fueron, dejándome nuevamente con la soledad.
viernes, 1 de junio de 2012
La guionista esta perdida en un laberinto de palabras, tratando de encontrar una salida a ese raro placer que es escribir un guión. Mientras la hoja sigue en blanco y el miedo se acerca cada vez más. La guionista sigue sin encontrar su sentido existencial. Esa idea que quiere ella plasmar.
La acción centrar quiere accionar Porque la sinopsis la esta apurando, y mientras los puntos de giro juegan a construirse. El climax pelea con la escena obligatoria, por obtener mayor importancia. Y el protagonista no se transformo y el carácter central se fugo con el antagonista. La propia guionista se dio cuenta que ella misma esta metida en un conflicto que no quiere escribir. ¿Como puede salir de ahí? Ella se pregunta. Y sin saberlo, ella encontró la salida que tanto buscaba.
Salto de la cama, y a la maquina ella se fue. Sin parar escribió, lo que fue su primer largometraje.
La acción centrar quiere accionar Porque la sinopsis la esta apurando, y mientras los puntos de giro juegan a construirse. El climax pelea con la escena obligatoria, por obtener mayor importancia. Y el protagonista no se transformo y el carácter central se fugo con el antagonista. La propia guionista se dio cuenta que ella misma esta metida en un conflicto que no quiere escribir. ¿Como puede salir de ahí? Ella se pregunta. Y sin saberlo, ella encontró la salida que tanto buscaba.
Salto de la cama, y a la maquina ella se fue. Sin parar escribió, lo que fue su primer largometraje.
sábado, 26 de mayo de 2012
Cuando abrí los ojos y me di cuenta que estaba acostada en el mismo lugar que me había acostado al día anterior, volví a cerrar los ojos, y los volví a abrir.. No nada había cambiado. Parpadee varias veces, para tratar de ver si ese ventilador, viejo y de un marrón feo se cambiaba a otra cosa. Pero no funciono!.
La noche anterior, el libro que había terminado de leer, me engaño. Me había prometido que si cerraba los ojos y pedía con mucha fuerza un deseo, eso se iba a cumplir. Por alguna razón alguna, razón que solo yo sabre y nada más. Quería desaparecer e irme a vivir, a una de mis tantas vidas paralelas que en mi cabeza había creado.
Hasta esa misma noche, lo puedo jurar, mi sueño transcurrió ahí y mi ser sentía que era parte, y mi vida se había trasladado a un lugar de ensueño.
Pero al despertar lo supe, supe que tenia que seguir viviendo en ese lugar como algún tipo de castigo que alguien me concedió. Soy demasiado chica, pero se que no hay algún dios. Y ahora acostada, pensando en todo esto. No se como hacer, o a quien pedir. Para que el castigo se torne en premio y pueda vivir en esa vida que solamente yo quiero.
La noche anterior, el libro que había terminado de leer, me engaño. Me había prometido que si cerraba los ojos y pedía con mucha fuerza un deseo, eso se iba a cumplir. Por alguna razón alguna, razón que solo yo sabre y nada más. Quería desaparecer e irme a vivir, a una de mis tantas vidas paralelas que en mi cabeza había creado.
Hasta esa misma noche, lo puedo jurar, mi sueño transcurrió ahí y mi ser sentía que era parte, y mi vida se había trasladado a un lugar de ensueño.
Pero al despertar lo supe, supe que tenia que seguir viviendo en ese lugar como algún tipo de castigo que alguien me concedió. Soy demasiado chica, pero se que no hay algún dios. Y ahora acostada, pensando en todo esto. No se como hacer, o a quien pedir. Para que el castigo se torne en premio y pueda vivir en esa vida que solamente yo quiero.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Cuando uno camina y en vez de mirar la cara de preocupación de la gente, la cara de desentendimiento de los niños y el paso apurado de las personas en general, y uno mira al piso, se encuentra con otras cosas, con otra perspectiva, con pequeños tesoros que la gente pierde. En mi caso una baldosa con forma de América del Sur. Algo tan insignificante que hay por millones y uno pisa todos los días, pero esta tenía algo especial. Como me gustaba esa baldosa, era increíble. Su silueta encajaba perfecto en el continente sudamericano, y la paradoja era que esta ubicada en la calle Estados Unidos. La gente pasaba y pisaba con desprecio y apuro a ese pequeño tesoro escondido, que yo en cambio miraba con detalle e iba imaginando y trazando las lineas limítrofes entre los países. Cuando caminaba acompañada, mostraba mi pequeño tesoro que solamente yo había encontrado, y mis acompañantes se maravillaban, y jugaban conmigo a que eso era América del sur. Y nos ubicábamos espacialmente en ciertos lugares. No dejaba que nadie la pisara. Eso mismo era una obra de arte en sí. Un día cuando venia caminando, no encontré más la baldosa, en esa misma calle abrieron un hotel, y cambiaron aquellas baldosas, grises, frías y uniformes, en algo más sofisticado. Se llevaron esas baldosas, a anda saber adonde, y entre ellas se llevaron a mi pequeña América del Sur. Sentí un gran agujero en el estomago. Nunca le había sacado una foto, no lo creía posible. Las baldosas viven para siempre pensaba, una vez puestas nunca más nadie las puede sacar. Cuanto me equivoque, y eso que siempre entretenía mis caminatas y me sorprendía aunque su figura nunca cambiada. Fue arrebatado y cambiabo por otra cosa. Y algo me dejo marcado, ahora se que todo absolutamente todo, nace, se reproduce y muere. Hasta las baldosas. Ahora cuando camino, soy como una persona más, Las camino con desprecio apuro, y fuerza, esas baldosas, frias e uniformes robaron el lugar de lo que alguna vez fue América del sur.
viernes, 6 de abril de 2012
Sentada, ordenando fotos que no tienen orden alguno, me pongo a escuchar los sonidos que me envuelven. El invierno esta por llegar, por que los pelos de mi mano se empiezan a erizar. El reloj marca su paso, mientras las aujas se siguen moviendo, lentamente. Quiero escuchar más cosas, pero las paredes detienen sonido alguno, solo el tiempo se hace presente. Cada segundo que pasa la hora más cerca esta, y mi miedo no es que aparesca, si no que ese sonido que se escucha, que marca un paso, que marca un tiempo, se detenga de repente, y quede estancada en ese lugar, lleno de fotos que son recuerdos que no quiero recordar.
miércoles, 4 de abril de 2012
Estoy parada en el medio de un montón de gente, que no sabe quien soy, ni yo se quienes son ellos. Toda la gente se junta por un motivo en particular. Para una celebración, un momento de felicidad. Y yo me encuentro en el medio de ese momento.
En algún lugar del espacio donde la gente y yo nos encontramos, hay bocinas, que son como parlantes. De ella salen sonidos que son palabras, que a través de esas bocas escupen mensajes de felicidad.
El punto llego en que mi cuerpo quería perderse entre toda esa gente, pero quería deslumbrar también el acontecimiento que el lugar estaba ofreciendo. Entre la gente me muevo, y me acerco cada vez más al escenario. Hasta que finalmente, me ubico. En un lugar donde se que puedo estar, que a nadie voy a molestar. Callada, con lo brazos cruzados, nada más miro, lo que pasa en el lugar.
Entre toda la gente que me rodea, me encuentro con unos ojos, esos ojos me ven directamente a mi. Esos ojos conocidos. Esos ojos que me producen tranquilidad. Esos ojos se agrandan, en señal de sorpresa, en señal de alegria, en señal de aceptacion. Yo estaba parada en el lugar correcto en el momento adecuado.
Esa mirada duro no más de 5 segundos. Pero quedara en mi mente por años.
La verdad que no se si era lo correcto, pero por eso 5 segundos, lo supe. Supe que todo estaba bien.
En algún lugar del espacio donde la gente y yo nos encontramos, hay bocinas, que son como parlantes. De ella salen sonidos que son palabras, que a través de esas bocas escupen mensajes de felicidad.
El punto llego en que mi cuerpo quería perderse entre toda esa gente, pero quería deslumbrar también el acontecimiento que el lugar estaba ofreciendo. Entre la gente me muevo, y me acerco cada vez más al escenario. Hasta que finalmente, me ubico. En un lugar donde se que puedo estar, que a nadie voy a molestar. Callada, con lo brazos cruzados, nada más miro, lo que pasa en el lugar.
Entre toda la gente que me rodea, me encuentro con unos ojos, esos ojos me ven directamente a mi. Esos ojos conocidos. Esos ojos que me producen tranquilidad. Esos ojos se agrandan, en señal de sorpresa, en señal de alegria, en señal de aceptacion. Yo estaba parada en el lugar correcto en el momento adecuado.
Esa mirada duro no más de 5 segundos. Pero quedara en mi mente por años.
La verdad que no se si era lo correcto, pero por eso 5 segundos, lo supe. Supe que todo estaba bien.
jueves, 22 de marzo de 2012
Es Marzo, y el frío que entra sin preguntar, por tu gran ventanal, te deja temblando. Pero lo dejas entrar, por que ese viento que te pega en la cara te produce un sentimiento agradable. No como ese sentimiento de angustia y nudo que tiene tu estomago. Esa punzada que venís sintiendo desde hace bastante.
No dormiste en toda la noche, y te das cuenta que amaneció, por que pequeños rayos de luz entran por los estrechos que tiene tu persiana. Te sentís muerta. Nunca habías tenido ese sentimiento, y te asusta un poco. Elegís quedarte tirada. y respiras. Contás hasta tres y volvés a hacerlo. Alguien alguna ves te había dicho que lo hagas cuando te encuentres en esa situación..
Ruido de puerta, se abre.. pasos se van acercando.. los sentís cada ves mas cerca. Pero no querés levantarte. No sabes, ni siquiera si podes. Esos pasos los conoces, por eso no te sorprenden.. Algo malo sabes que se avecina.. Lo sabes, pero no lo querés ver... duele demasiado.
Los pasos se detienen y ves una sombra entre los pocos rayos de luz que van entrando.. Se apoyo en el marco de la Puerta, y nadie articula palabra.. En muchos casos es muy doloroso hablar.
Se queda mirándote por un rato, y vos no te movés, solamente contás hasta tres y respiras. Uno, dos tres... respiras.
Ese silencio que lentamente se va apoderando de la situación, es interrumpido... Un teléfono de algún lugar de esa casa grande y vacía suena.. vuelve a sonar.
Pero ambos se quedan quietos en donde están.. El sonido telefónico, es más fuerte. O por lo menos se siente así. Ese ruido parece despertarte.. pero seguís sintiéndote como muerta. Te das cuenta que tus piernas te pesan, y que casi no te podes levantar. Aunque en ese momento lo querés hacer con demasiada violencia que puede llegar a doler. Finalmente lo haces, y esa persona que te estaba observando se sorprende, dejaste de tener figura y tus huesos lentamente se están apoderando de tu alma, dejándola o enserada en ese cuerpo sin vida, o liberándola y dejándola que se mude a otro cuerpo.
Caminas lentamente.. Y te extraña que el teléfono no deje de sonar.. Te enfrentas con la persona que te acompaña en ese momento.. es él ¿quién si no?.. El baja la cabeza.. y vos lo corres para atender el teléfono... Sigue sonando.. ese sonido horrible, no para.
Llegas... pero lo dejas sonar una ves mas, y otra vez.. y otra vez.. él llega, y se ubica detrás tuyo, poniéndote una mano en el hombro.. "Vos podes" quiere decirte él.. pero vos te adelantas y solo decís "No puedo.." , uno, dos, tres.. respiras..
El amaga con atender, pero vos le pegas lentamente en la mano. El se retira...
Tus pies se mueven un poco más cerca del teléfono. . Y lo levantas.. es lo más valiente que pudiste hacer en tu vida..
El teléfono se cae al piso, ese cable, con rulos y el intercomunicador en forma de "C".. es todo lo que vemos..
"La llamada, que nunca nadie quiere recibir."
No dormiste en toda la noche, y te das cuenta que amaneció, por que pequeños rayos de luz entran por los estrechos que tiene tu persiana. Te sentís muerta. Nunca habías tenido ese sentimiento, y te asusta un poco. Elegís quedarte tirada. y respiras. Contás hasta tres y volvés a hacerlo. Alguien alguna ves te había dicho que lo hagas cuando te encuentres en esa situación..
Ruido de puerta, se abre.. pasos se van acercando.. los sentís cada ves mas cerca. Pero no querés levantarte. No sabes, ni siquiera si podes. Esos pasos los conoces, por eso no te sorprenden.. Algo malo sabes que se avecina.. Lo sabes, pero no lo querés ver... duele demasiado.
Los pasos se detienen y ves una sombra entre los pocos rayos de luz que van entrando.. Se apoyo en el marco de la Puerta, y nadie articula palabra.. En muchos casos es muy doloroso hablar.
Se queda mirándote por un rato, y vos no te movés, solamente contás hasta tres y respiras. Uno, dos tres... respiras.
Ese silencio que lentamente se va apoderando de la situación, es interrumpido... Un teléfono de algún lugar de esa casa grande y vacía suena.. vuelve a sonar.
Pero ambos se quedan quietos en donde están.. El sonido telefónico, es más fuerte. O por lo menos se siente así. Ese ruido parece despertarte.. pero seguís sintiéndote como muerta. Te das cuenta que tus piernas te pesan, y que casi no te podes levantar. Aunque en ese momento lo querés hacer con demasiada violencia que puede llegar a doler. Finalmente lo haces, y esa persona que te estaba observando se sorprende, dejaste de tener figura y tus huesos lentamente se están apoderando de tu alma, dejándola o enserada en ese cuerpo sin vida, o liberándola y dejándola que se mude a otro cuerpo.
Caminas lentamente.. Y te extraña que el teléfono no deje de sonar.. Te enfrentas con la persona que te acompaña en ese momento.. es él ¿quién si no?.. El baja la cabeza.. y vos lo corres para atender el teléfono... Sigue sonando.. ese sonido horrible, no para.
Llegas... pero lo dejas sonar una ves mas, y otra vez.. y otra vez.. él llega, y se ubica detrás tuyo, poniéndote una mano en el hombro.. "Vos podes" quiere decirte él.. pero vos te adelantas y solo decís "No puedo.." , uno, dos, tres.. respiras..
El amaga con atender, pero vos le pegas lentamente en la mano. El se retira...
Tus pies se mueven un poco más cerca del teléfono. . Y lo levantas.. es lo más valiente que pudiste hacer en tu vida..
El teléfono se cae al piso, ese cable, con rulos y el intercomunicador en forma de "C".. es todo lo que vemos..
"La llamada, que nunca nadie quiere recibir."
domingo, 11 de marzo de 2012
Continaciones de las historias que Salinger, algúna vez escribio.
Down at the Dinghy, Lionel, se animo a bajarse del barco. Su papá es un fantasma que nadie sabe donde esta. Pero en su mente sigue presente, esa figura que nunca se ira. Y su Madre, Boo Boo, le inventa la historia de ese gran Héroe que Lionel piensa que es.
Pero en el fondo sabemos, que el verdadero Héroe, es él. Lionel, que a pesar de que vive en una mentira, se anima a decir la verdad se esconde que detrás de esa casa de clase alta.
sábado, 10 de marzo de 2012
Me ensere entre cuatro paredes, para vivir una vida sedentaria, en donde mi propia mente especula con enfermedades que mi cuerpo no somatiza. El calor baja mi presión y comienzo a transpirar.
Respiro fuerte para recordar que sigo viva. Toco las paredes para sentir su textura, y miro al rededor, esperando encontrarme con alguien. Pero ni siquiera los fantasmas de mi pasado de encuentran y me acompañan.
Empiezo a tener miedo, mucho miedo. La soledad empieza a llenar el vacío de la habitación, y quiero salir de ahí pero no encuentro la puerta hacia la libertad. Comienzo a pensar, sera demasiado tarde para volver a empezar?. Sera demasiado tarde para volver a mi lugar habitual? Es demasiado tarde para salir de el lugar donde yo misma me instale?. Quiero pedir perdón por los errores que cometí, y disfrutar lo que solía tener pero que nunca disfrute.
Miro al rededor, y comienzo a dar vueltas. Grito, que quiero salir.
Espero que no sea demasiado tarde y que las personas que alguna ves deje ir, me vuelvan a aceptar.
Quiero cambiar, pero el temor de que sea demasiado tarde me invade, y comienzo a llorar agachada entra las cuatro paredes, esperando que algo suceda para cambiar mi situación.
De la nada, una fuerte luz blanca se apodera de mis ojos y me enceguece, Una mano me sostiene, siento su palma, tengo miedo que me queme, pero la toco y la mano no arde. Entonces la acepto y nos agarramos.
Me levanto y veo sus ojos, tan particulares, su sonrisa que hace tiempo no veía, esta cambiada, pero es un cambio bueno.
Verla me produce una sensación de paz, y la redención se cumplió. por que las paredes desaparecieron.
Ya no siento más la agonía, ya no siento más la soledad... Probablemente, por que mi mente se dio cuenta, que llego al lugar donde quería llegar.. El Paraíso.
Respiro fuerte para recordar que sigo viva. Toco las paredes para sentir su textura, y miro al rededor, esperando encontrarme con alguien. Pero ni siquiera los fantasmas de mi pasado de encuentran y me acompañan.
Empiezo a tener miedo, mucho miedo. La soledad empieza a llenar el vacío de la habitación, y quiero salir de ahí pero no encuentro la puerta hacia la libertad. Comienzo a pensar, sera demasiado tarde para volver a empezar?. Sera demasiado tarde para volver a mi lugar habitual? Es demasiado tarde para salir de el lugar donde yo misma me instale?. Quiero pedir perdón por los errores que cometí, y disfrutar lo que solía tener pero que nunca disfrute.
Miro al rededor, y comienzo a dar vueltas. Grito, que quiero salir.
Espero que no sea demasiado tarde y que las personas que alguna ves deje ir, me vuelvan a aceptar.
Quiero cambiar, pero el temor de que sea demasiado tarde me invade, y comienzo a llorar agachada entra las cuatro paredes, esperando que algo suceda para cambiar mi situación.
De la nada, una fuerte luz blanca se apodera de mis ojos y me enceguece, Una mano me sostiene, siento su palma, tengo miedo que me queme, pero la toco y la mano no arde. Entonces la acepto y nos agarramos.
Me levanto y veo sus ojos, tan particulares, su sonrisa que hace tiempo no veía, esta cambiada, pero es un cambio bueno.
Verla me produce una sensación de paz, y la redención se cumplió. por que las paredes desaparecieron.
Ya no siento más la agonía, ya no siento más la soledad... Probablemente, por que mi mente se dio cuenta, que llego al lugar donde quería llegar.. El Paraíso.
miércoles, 29 de febrero de 2012
"Pueblo chico, infierno grande"
Cuando era chica, tendría 10 años, viví en un pueblito muy chiquito, muy chiquito, que se llama Salvador María. Definitivamente, fueron los 3 mejores años de mi vida. Ese lugar me definió la persona que soy ahora. Pero ese no es el tema que quiero hablar.
Si buscan en google, les va a aparecer la pagina de wikipedia (Sí ¿pueden creerlo?, tiene página en wikipedia) y según wikipedia, y el censo que se produjo en el 2001 (gracias De la Rua), Salvador María, tiene una población de unos 800 habitantes, así como lo ven y lo creen. Paréntesis: Siempre tuve la teoría de que ahí, todos eran parientes con todos. Todos eran o primos lejanos, primos cercanos o hermanas o hermanos. Enserió con tan pocos habitantes, es muy probable. En fin, estando un pueblito tan chico todos se conocen con todos.
Y como dice el refrán "Pueblo chico, infierno grande", si te mandas una cagadita en Salvador María, al día siguiente se entero todo el Mundo.
La historia viene así: Yo, llegada al pueblo hace unos meses, a mi familia la conocían por vender frutillas (o por la plantación de frutillas, que algún día tuvimos), y solamente por eso. Quien iban a Saber quien era yo. Para hacerme la canchera y tener más aliados compañeros ( hasta que entre a la secundaria y me di cuenta de que la vida era una bosta, tenia el sueño de ser popular), se me ocurrio, llevar una de esas revistas para mayores. ¿Quien se iba a enterar en una escuela rural? (aclaración: ¿cómo conseguí la revista?, tengo un hermano que tenia 18 en ese momento) .Ese día llegue, y le dije al chico popular, que en ese caso era el chico lindo que todos moríamos por él y tenia muchos amigos de lo que tenia. Pero en fin me hice la canchera, mostré lo que no tenia que mostrar. Y sí, la historia termina en que me cacharon. Se preguntaran ¿Me hice popular?, Lo hice, sí. Pero por el resto del tiempo que vivi allá, fui una vergüenza para mis padres. Al día siguiente, TODO, pero TODO, el pueblo, se había enterado de el acontecimiento. INCREÍBLE.
Así que cada ves que iba a tomar un helado, a comprar pan, al almacén, a la peluquería, y al vieoclub, no me miraban como la pequeña adorable de rulos y anteojos, si no me miraban como "La chica que en la casa tiene revistas condicionadas".
Y por mucho tiempo me dio vergüenza de lo que paso. Pero ahora que soy grande y hago cosas peores, me doy cuenta de que es una linda anécdota para contarle a mis hijos.
Cuando era chica, tendría 10 años, viví en un pueblito muy chiquito, muy chiquito, que se llama Salvador María. Definitivamente, fueron los 3 mejores años de mi vida. Ese lugar me definió la persona que soy ahora. Pero ese no es el tema que quiero hablar.
Si buscan en google, les va a aparecer la pagina de wikipedia (Sí ¿pueden creerlo?, tiene página en wikipedia) y según wikipedia, y el censo que se produjo en el 2001 (gracias De la Rua), Salvador María, tiene una población de unos 800 habitantes, así como lo ven y lo creen. Paréntesis: Siempre tuve la teoría de que ahí, todos eran parientes con todos. Todos eran o primos lejanos, primos cercanos o hermanas o hermanos. Enserió con tan pocos habitantes, es muy probable. En fin, estando un pueblito tan chico todos se conocen con todos.
Y como dice el refrán "Pueblo chico, infierno grande", si te mandas una cagadita en Salvador María, al día siguiente se entero todo el Mundo.
La historia viene así: Yo, llegada al pueblo hace unos meses, a mi familia la conocían por vender frutillas (o por la plantación de frutillas, que algún día tuvimos), y solamente por eso. Quien iban a Saber quien era yo. Para hacerme la canchera y tener más aliados compañeros ( hasta que entre a la secundaria y me di cuenta de que la vida era una bosta, tenia el sueño de ser popular), se me ocurrio, llevar una de esas revistas para mayores. ¿Quien se iba a enterar en una escuela rural? (aclaración: ¿cómo conseguí la revista?, tengo un hermano que tenia 18 en ese momento) .Ese día llegue, y le dije al chico popular, que en ese caso era el chico lindo que todos moríamos por él y tenia muchos amigos de lo que tenia. Pero en fin me hice la canchera, mostré lo que no tenia que mostrar. Y sí, la historia termina en que me cacharon. Se preguntaran ¿Me hice popular?, Lo hice, sí. Pero por el resto del tiempo que vivi allá, fui una vergüenza para mis padres. Al día siguiente, TODO, pero TODO, el pueblo, se había enterado de el acontecimiento. INCREÍBLE.
Así que cada ves que iba a tomar un helado, a comprar pan, al almacén, a la peluquería, y al vieoclub, no me miraban como la pequeña adorable de rulos y anteojos, si no me miraban como "La chica que en la casa tiene revistas condicionadas".
Y por mucho tiempo me dio vergüenza de lo que paso. Pero ahora que soy grande y hago cosas peores, me doy cuenta de que es una linda anécdota para contarle a mis hijos.
sábado, 25 de febrero de 2012
Conversaciones.
H y Z, no se hablan. Pero comparten un viaje en taxi.
H y Z, suben al taxi. Ambas están calladas. Taxista impaciente, prende su reloj, espera que le digan el destino.
Z: Emm.. Azuenaga.. al. ¿Donde era?
H: Azcuenaga y Peña.
Z: No la que le sigue.. Azcuenaga y Juncal.
H: La que le sigue, a Peña es French.
Z: Azcuenaga y Juncal.
El Taxista arranco, un poco se mareo, pero su destino es Azcuenaga y Juncal.
H y Z, dejan de hablar. Ambas miran hacia la ventana. Trafico en la ciudad.
El Taxista siente intensidad. El valiente rompe el hielo, haciendo una pregunta banal.
Taxista: Mucho calor, ¿no?
H Y Z contestan a la misma ves. Mirando al frente
H - Z: Hizo aun más.
H y Z, vuelven a mirar, cada una a su ventana.
Taxista, sube la radio. Empieza a cantar. El horror.
H: Disculpe ¿Puede bajar un poco el volumen?.
H, se atrevió y pregunto, algo que no tenia que preguntar.
Z: Dejalo, dejalo que cante.
H Y Z, se vuelven a enfrentar. El taxista, lo presiente. Y dice algo rápido antes de que todo salga mal.
Taxista: Sabe, mi sueño siempre fue cantar como Arjona.
A un semáforo de destino, H se da cuenta.
H: Cruzando, acá nomás pare.
Taxsista. Sonríe.
Taxista: Son 25.
H: En el reloj dice 14.50.
Taxista: Ese dice la hora, este dice la tarifa.
Z, se ríe. H la mira con intensidad maligna.
H y Z, ambas, sacan su billetera. Y ambas intentan pagar a la misma ves. El taxista confundido, no sabe que agarrar. Las dos amagan nuevamente con el billete.
H, al tener justo, tentaba más pagar, y como hizo la pregunta que no debía, el precio debió pagar.
El taxista, agarra la plata de H.
Z, se enoja. Le da de su plata a H
Z: Toma, yo pago.
H: No lo quiero.
Z: Toma te digo.
El taxista no aguanta más, lentamente abre la puerta de Z, obligando las a salir.
Taxista: SALGAN POR FAVOR.
H Y Z, miran sorprendidas, algo enojadas, ambas salen por sus puertas, y golpean con intensidad. El Taxista, respira, prende la radio, y resoplando termina por decir. Así no se puede viajar!.
H y Z, no se hablan. Pero comparten un viaje en taxi.
H y Z, suben al taxi. Ambas están calladas. Taxista impaciente, prende su reloj, espera que le digan el destino.
Z: Emm.. Azuenaga.. al. ¿Donde era?
H: Azcuenaga y Peña.
Z: No la que le sigue.. Azcuenaga y Juncal.
H: La que le sigue, a Peña es French.
Z: Azcuenaga y Juncal.
El Taxista arranco, un poco se mareo, pero su destino es Azcuenaga y Juncal.
H y Z, dejan de hablar. Ambas miran hacia la ventana. Trafico en la ciudad.
El Taxista siente intensidad. El valiente rompe el hielo, haciendo una pregunta banal.
Taxista: Mucho calor, ¿no?
H Y Z contestan a la misma ves. Mirando al frente
H - Z: Hizo aun más.
H y Z, vuelven a mirar, cada una a su ventana.
Taxista, sube la radio. Empieza a cantar. El horror.
H: Disculpe ¿Puede bajar un poco el volumen?.
H, se atrevió y pregunto, algo que no tenia que preguntar.
Z: Dejalo, dejalo que cante.
H Y Z, se vuelven a enfrentar. El taxista, lo presiente. Y dice algo rápido antes de que todo salga mal.
Taxista: Sabe, mi sueño siempre fue cantar como Arjona.
A un semáforo de destino, H se da cuenta.
H: Cruzando, acá nomás pare.
Taxsista. Sonríe.
Taxista: Son 25.
H: En el reloj dice 14.50.
Taxista: Ese dice la hora, este dice la tarifa.
Z, se ríe. H la mira con intensidad maligna.
H y Z, ambas, sacan su billetera. Y ambas intentan pagar a la misma ves. El taxista confundido, no sabe que agarrar. Las dos amagan nuevamente con el billete.
H, al tener justo, tentaba más pagar, y como hizo la pregunta que no debía, el precio debió pagar.
El taxista, agarra la plata de H.
Z, se enoja. Le da de su plata a H
Z: Toma, yo pago.
H: No lo quiero.
Z: Toma te digo.
El taxista no aguanta más, lentamente abre la puerta de Z, obligando las a salir.
Taxista: SALGAN POR FAVOR.
H Y Z, miran sorprendidas, algo enojadas, ambas salen por sus puertas, y golpean con intensidad. El Taxista, respira, prende la radio, y resoplando termina por decir. Así no se puede viajar!.
lunes, 20 de febrero de 2012
Conversaciones
B le dice a A
Mesa de un Bar de medio pelo.
A: Siempre tan callada.
b: Me considero una persona, un tanto, no interesante.
A, sonríe.
B: últimamente, pienso más de lo que digo. Mis pensamientos, no son para gritarlos.
A: Preguntarte que pensás seria inútil, ¿no?, Pero sin embargo, si no te lo pregunto, nuestra conversación acabaría acá, y todavía no tome mi café.
B: No formulaste la pregunta
A: ¿En que pensás?
El café llega, siempre en el momento más oportuno de una charla.
B: Cada ves que me voy a dormir, me duermo con mismo pensamiento, una y otra ves.
A, espera respuesta. Silencio..
B: ¿Que pasa si no llego a vivir el mañana?
A: Imagino que es una pregunta retorica.
B: Todo lo que me guarde en mi interior, no puede ser dicho. Todo lo que quiero expresar no puede ser expresado.
A: Encontrar el momento adecuado para decir ciertas cosas, puede ser complicado.
B, mira a la ventana. Quiere salirse de la conversación..
B: Empezó a llover.
A: Vos me citaste, por que me querés decir algo.
B, mira directamente a A.
B: Es difícil expresarlo, pero encontrar aquella persona que te empuje a ser quien querés ser, no es fácil. Algunos simplemente, prefieren evitar ese papel.
En cambio, ciertas personas llegan un día, inesperadamente, te dicen ciertas cosas, y les empezás a creer, las empezás a escuchar, y las empezás a admirar. y de un día para el otro se convierten en tu maestro en tu mentor.
Esas personas, se imaginan que están tomando esa posición, pero no lo saben con seguridad, por que el otro nunca reacciona y no le hace saber a esa persona, que estas sumamente agradecida por todo lo que estas haciendo.
Así que simplemente, vengo a decirte: Gracias, mentora.
A, sonríe. B se animo y lo dijo.
B le dice a A
Mesa de un Bar de medio pelo.
A: Siempre tan callada.
b: Me considero una persona, un tanto, no interesante.
A, sonríe.
B: últimamente, pienso más de lo que digo. Mis pensamientos, no son para gritarlos.
A: Preguntarte que pensás seria inútil, ¿no?, Pero sin embargo, si no te lo pregunto, nuestra conversación acabaría acá, y todavía no tome mi café.
B: No formulaste la pregunta
A: ¿En que pensás?
El café llega, siempre en el momento más oportuno de una charla.
B: Cada ves que me voy a dormir, me duermo con mismo pensamiento, una y otra ves.
A, espera respuesta. Silencio..
B: ¿Que pasa si no llego a vivir el mañana?
A: Imagino que es una pregunta retorica.
B: Todo lo que me guarde en mi interior, no puede ser dicho. Todo lo que quiero expresar no puede ser expresado.
A: Encontrar el momento adecuado para decir ciertas cosas, puede ser complicado.
B, mira a la ventana. Quiere salirse de la conversación..
B: Empezó a llover.
A: Vos me citaste, por que me querés decir algo.
B, mira directamente a A.
B: Es difícil expresarlo, pero encontrar aquella persona que te empuje a ser quien querés ser, no es fácil. Algunos simplemente, prefieren evitar ese papel.
En cambio, ciertas personas llegan un día, inesperadamente, te dicen ciertas cosas, y les empezás a creer, las empezás a escuchar, y las empezás a admirar. y de un día para el otro se convierten en tu maestro en tu mentor.
Esas personas, se imaginan que están tomando esa posición, pero no lo saben con seguridad, por que el otro nunca reacciona y no le hace saber a esa persona, que estas sumamente agradecida por todo lo que estas haciendo.
Así que simplemente, vengo a decirte: Gracias, mentora.
A, sonríe. B se animo y lo dijo.
domingo, 19 de febrero de 2012
Llegar, y ver lo mismo que venís viendo hace meses. Cansada de decir cosas y que hagan oídos sordos, tragas saliva y seguís tu camino. La puerta media abierta, del cuarto de tu hermana, te permite ver a un hombre con el torso desnudo, y escuchas esa risa que tanto conoces, y tanto odias. Haces un parate y te fijas en la mesa de entrada, las botellas de cerveza, la colman.
Dejas todo tal cual esta, en un pasado hubieras agarrado una bolsa, y hubieras empezado a juntar todas las cosas, pero ahora aprendiste a que es inútil hacer todo eso. Seguís tu camino y golpeas con fuerza la puerta de tu cuarto. Para hacerte oír, hacer saber que llegaste.
Abrís la ventana, y te apoyas en ella. Miras a los pocos autos que pasan, y al edificio que te tapa toda la vista que podes tener. Sentís una ráfaga de aire que corre por tu cara. Que te hace sentir tan viva como podes.
Miras hacia un costado, y ves tu cajita con un poco de hierba, y un cigarro de Marihuana ya armado. Te la quedas mirando y pensás, solo pensás.
La agarras y la prendes, y te acordás, te acordás por que la empezaste a fumar, y la única culpable es la persona que esta a pocos pasos de donde estas, en el otro cuarto, tanto te agobia, que fumas para sentirte en otro mundo, para volar un rato, y para olvidarte de todo el daño que todos los días te causa. Pero lo que más odias es la manera de Manipularte que tiene, con unas simples palabras que salen de su boca, te compra. Sí tan solo supiera la criatura débil que sos.. Y no podes volver atrás, haces lo que ella te dice. La odias, pero la admiras de alguna forma. Por que ella es tan fuerte, y vos tan débil.
Fumando, te sentás en el borde de la ventana. y al principio te sostenes del costado, pero en un momento te soltás, y estas ahí, en el borde de las cosas, en el borde del mundo, al borde del abismo, al borde de la muerte.
Y no querés creer, pero dentro tuyo sabes que querés saltar y dejarlo todo atrás. Pero nada es tan fácil como todos dicen, y te tiras para atrás en ves de para adelante. Como lo haces siempre. Y la alfombra es tu colchón. Te lastimas la espalda y gritas, pero no gritas por el dolor físico que sentís, sino gritas por el dolor interno que sentís, y siempre sentiste.
Sí vos no haces un cambio, ese dolor lo vas a seguir sintiendo. Y ese pensamiento lo vas a seguir teniendo. Si tan solo fuera todo tan fácil, pensás.. y sin miedo, lo decis en voz alta. Si tan solo fuera todo tan fácil.
Dejas todo tal cual esta, en un pasado hubieras agarrado una bolsa, y hubieras empezado a juntar todas las cosas, pero ahora aprendiste a que es inútil hacer todo eso. Seguís tu camino y golpeas con fuerza la puerta de tu cuarto. Para hacerte oír, hacer saber que llegaste.
Abrís la ventana, y te apoyas en ella. Miras a los pocos autos que pasan, y al edificio que te tapa toda la vista que podes tener. Sentís una ráfaga de aire que corre por tu cara. Que te hace sentir tan viva como podes.
Miras hacia un costado, y ves tu cajita con un poco de hierba, y un cigarro de Marihuana ya armado. Te la quedas mirando y pensás, solo pensás.
La agarras y la prendes, y te acordás, te acordás por que la empezaste a fumar, y la única culpable es la persona que esta a pocos pasos de donde estas, en el otro cuarto, tanto te agobia, que fumas para sentirte en otro mundo, para volar un rato, y para olvidarte de todo el daño que todos los días te causa. Pero lo que más odias es la manera de Manipularte que tiene, con unas simples palabras que salen de su boca, te compra. Sí tan solo supiera la criatura débil que sos.. Y no podes volver atrás, haces lo que ella te dice. La odias, pero la admiras de alguna forma. Por que ella es tan fuerte, y vos tan débil.
Fumando, te sentás en el borde de la ventana. y al principio te sostenes del costado, pero en un momento te soltás, y estas ahí, en el borde de las cosas, en el borde del mundo, al borde del abismo, al borde de la muerte.
Y no querés creer, pero dentro tuyo sabes que querés saltar y dejarlo todo atrás. Pero nada es tan fácil como todos dicen, y te tiras para atrás en ves de para adelante. Como lo haces siempre. Y la alfombra es tu colchón. Te lastimas la espalda y gritas, pero no gritas por el dolor físico que sentís, sino gritas por el dolor interno que sentís, y siempre sentiste.
Sí vos no haces un cambio, ese dolor lo vas a seguir sintiendo. Y ese pensamiento lo vas a seguir teniendo. Si tan solo fuera todo tan fácil, pensás.. y sin miedo, lo decis en voz alta. Si tan solo fuera todo tan fácil.
viernes, 17 de febrero de 2012
Las Canciones de Amor arruinaron su vida
Las Canciones de Amor arruinaron su vida.
Lunes 13 de Febrero, con una amiga fuimos a tomar algo a un bar de mala muerte, o de medio pelo como a mi me gusta llamarlo. El bar era absolutamente una porquería, pero los tragos eran muy baratos y la música era bastante agradable.
La gente sin embargo, era demasiado moderna, no se si por el barrio en el cual estaba ubicado el bar, o por ahí, los Lunes es el día que los modernos se juntan, Y no pude dejar de preguntarme, si los modernos o Hipster, como le gustan llamarse a ellos ¿es la nueva tribu urbana?.
También, dos solteras como mi amiga y mi persona, de repente nos encontramos rodeadas de parejas. Con mi amiga nos miramos y aunque no lo dijimos, ambas pensamos lo mismo, el 13 de febrero no es una buena fecha para salir a buscar chongo.
En la barra solo podíamos visualizar un solo moderno. Y acá hago un paréntesis, cuando digo que todos los modernos se visten iguales: camisas a cuadros, anteojos gigantes con marco negro, y ni siquiera necesitan usar anteojos, pantalón, y zapatillas. Minímamente dentro del bar había 5 personas vestidas así. Continuando, el modernos que estaba en la barra, estaba absolutamente solo, y aunque el bar no estaba muy lleno, te llamaba la atención que el estaba sentado solo, tomando a lo loco.
De repente, si la noche era mala, se puso peor. Las 12 de la noche se hicieron, el numero 13, paso a ser 14. Y el peor día del año comenzó. El DJ, dijo algo así, como “Para todos los enamorados”, y empezó a sonar música romántica. Yo hice fondo blanco con mi bebida, y por la única razón que seguíamos ahí, era que la música romántica, no era taaan Mala. El Moderno de la barra, pareció incomodarse, por ese pequeño echo, y pidió otra bebida.
Con mi amiga, lo mirábamos y no podíamos creer la cantidad de alcohol que estaba consumiendo. Pero lo peor es que no parecía estar borracho…
De repente la música, paro y el DJ puso un temón de The Beatles “Something” . Y “PUM”, oímos un golpe fuerte en la mesa de la barra. Que susto, nuestro amigo el moderno, se largo a llorar!. No sabía como reaccionar, si reírme, o acercarme para ver si estaba bien.
Como persona educada en colegio católico, me acerque para ver si el estaba bien. No podía parar de llorar.
Apoye mi mano sobre su hombro y dije : - “Che ¿estas bien?”
El me miro, y ahí fue cuando me arrepentí de haberme acercado
- “No, maldita canción” – me dijo, y no fue todo, continuo “ Hace como tres años, salí con una chica durante 3 meses que era fanática de los beatles. Ella estaba mucho más enganchada que yo, y yo para hacerme el canchero, la 3 salida que tuvimos, le dedique esta canción, diciendo que iba a ser nuestra canción por siempre. Un verdadero estúpido. A los 3 meses le corte, no daba para más, y ella realmente quedo mal.
Nunca me imagine, que esta canción me iba a arruinar la vida. Un mes después de haberle cortado, escuche esta canción en una fiesta de cumpleaños, y no lo pude evitar, me largue a llorar. Estoy convencida, que la muy hija de puta, me puso un walicho, o algo por el estilo, Para que cada maldita ves que escuche esta canción “Nuestra Canción”, yo me largara a llorar.
Y efectivamente funciona. No lo puedo evitar, cada ves que la escucho no puedo parar de llorar. Y yo pensé que no era una canción muy popular, pero la escucho SIMPRE, y cuando digo siempre, es siempre, mírame ahora si no”
Paro de hablar, y tomo su trago. Pero continuaba, continuaba con su patética historia de amor. Y yo pensaba, que moderno boludo.
Me libere de él diciendo que me tenia que ir al baño, y nunca más volví. Cuando estaba volviendo a casa, me puse a pensar en el desgraciado. Pobre tipo, una simple canción de amor, le arruino la vida al pobre. Y también pensaba, que su relación más corta, termino siendo la más larga, y se va acordar de esa Mujer por el resto de su vida.
Y yo termine sintiendo pena por un moderno, y aprendí que nunca, pero nunca le voy a dedicar una canción de amor, a ningún chongo o novio.
Lunes 13 de Febrero, con una amiga fuimos a tomar algo a un bar de mala muerte, o de medio pelo como a mi me gusta llamarlo. El bar era absolutamente una porquería, pero los tragos eran muy baratos y la música era bastante agradable.
La gente sin embargo, era demasiado moderna, no se si por el barrio en el cual estaba ubicado el bar, o por ahí, los Lunes es el día que los modernos se juntan, Y no pude dejar de preguntarme, si los modernos o Hipster, como le gustan llamarse a ellos ¿es la nueva tribu urbana?.
También, dos solteras como mi amiga y mi persona, de repente nos encontramos rodeadas de parejas. Con mi amiga nos miramos y aunque no lo dijimos, ambas pensamos lo mismo, el 13 de febrero no es una buena fecha para salir a buscar chongo.
En la barra solo podíamos visualizar un solo moderno. Y acá hago un paréntesis, cuando digo que todos los modernos se visten iguales: camisas a cuadros, anteojos gigantes con marco negro, y ni siquiera necesitan usar anteojos, pantalón, y zapatillas. Minímamente dentro del bar había 5 personas vestidas así. Continuando, el modernos que estaba en la barra, estaba absolutamente solo, y aunque el bar no estaba muy lleno, te llamaba la atención que el estaba sentado solo, tomando a lo loco.
De repente, si la noche era mala, se puso peor. Las 12 de la noche se hicieron, el numero 13, paso a ser 14. Y el peor día del año comenzó. El DJ, dijo algo así, como “Para todos los enamorados”, y empezó a sonar música romántica. Yo hice fondo blanco con mi bebida, y por la única razón que seguíamos ahí, era que la música romántica, no era taaan Mala. El Moderno de la barra, pareció incomodarse, por ese pequeño echo, y pidió otra bebida.
Con mi amiga, lo mirábamos y no podíamos creer la cantidad de alcohol que estaba consumiendo. Pero lo peor es que no parecía estar borracho…
De repente la música, paro y el DJ puso un temón de The Beatles “Something” . Y “PUM”, oímos un golpe fuerte en la mesa de la barra. Que susto, nuestro amigo el moderno, se largo a llorar!. No sabía como reaccionar, si reírme, o acercarme para ver si estaba bien.
Como persona educada en colegio católico, me acerque para ver si el estaba bien. No podía parar de llorar.
Apoye mi mano sobre su hombro y dije : - “Che ¿estas bien?”
El me miro, y ahí fue cuando me arrepentí de haberme acercado
- “No, maldita canción” – me dijo, y no fue todo, continuo “ Hace como tres años, salí con una chica durante 3 meses que era fanática de los beatles. Ella estaba mucho más enganchada que yo, y yo para hacerme el canchero, la 3 salida que tuvimos, le dedique esta canción, diciendo que iba a ser nuestra canción por siempre. Un verdadero estúpido. A los 3 meses le corte, no daba para más, y ella realmente quedo mal.
Nunca me imagine, que esta canción me iba a arruinar la vida. Un mes después de haberle cortado, escuche esta canción en una fiesta de cumpleaños, y no lo pude evitar, me largue a llorar. Estoy convencida, que la muy hija de puta, me puso un walicho, o algo por el estilo, Para que cada maldita ves que escuche esta canción “Nuestra Canción”, yo me largara a llorar.
Y efectivamente funciona. No lo puedo evitar, cada ves que la escucho no puedo parar de llorar. Y yo pensé que no era una canción muy popular, pero la escucho SIMPRE, y cuando digo siempre, es siempre, mírame ahora si no”
Paro de hablar, y tomo su trago. Pero continuaba, continuaba con su patética historia de amor. Y yo pensaba, que moderno boludo.
Me libere de él diciendo que me tenia que ir al baño, y nunca más volví. Cuando estaba volviendo a casa, me puse a pensar en el desgraciado. Pobre tipo, una simple canción de amor, le arruino la vida al pobre. Y también pensaba, que su relación más corta, termino siendo la más larga, y se va acordar de esa Mujer por el resto de su vida.
Y yo termine sintiendo pena por un moderno, y aprendí que nunca, pero nunca le voy a dedicar una canción de amor, a ningún chongo o novio.
jueves, 16 de febrero de 2012
Me acuerdo de una de esas noches invernales, en los cuales la Ciudad de Buenos Aires se congela, y las temperaturas nunca llegan a estar bajo cero, pero llegan por abajo de los 5 grados.
Esa noche, con un grupo pequeño de amigos, decidimos salir al mismo bar de siempre que esta a 5 cuadras, de la casa que siempre nos solíamos Juntar. En el bar no había nada interesante, y a penas se podía estar ahí. La música era agradable, y el calor humano nos retenía, para que sigamos estando. La idea era tomar alguna bebida blanca y sentirnos que estábamos en Rusia por un rato.
Luego de hacer eso, decidimos irnos. No podíamos hacer mucho más. Salimos de el Lugar, y el viento nos pego con violencia en la cara. Y yo tenia que tomarme el colectivo a unas 7 cuadras, para volverme a casa.
No me acuerdo como termino esa noche, pero sí nunca me voy a olvidar, que cuando salimos de ahí, fuimos a tomarnos un té caliente, antes de seguir ruta. Fue lo mejor que pudimos hacer. Además, me saco el efecto alcohólico de la bebida blanca, Para luego seguir ruta, hasta mi hogar.
Cuento esta anécdota, cuando hay alerta naranja y extraño esos días invernales, donde realmente yo disfruto de mucho más las cosas.
Esa noche, con un grupo pequeño de amigos, decidimos salir al mismo bar de siempre que esta a 5 cuadras, de la casa que siempre nos solíamos Juntar. En el bar no había nada interesante, y a penas se podía estar ahí. La música era agradable, y el calor humano nos retenía, para que sigamos estando. La idea era tomar alguna bebida blanca y sentirnos que estábamos en Rusia por un rato.
Luego de hacer eso, decidimos irnos. No podíamos hacer mucho más. Salimos de el Lugar, y el viento nos pego con violencia en la cara. Y yo tenia que tomarme el colectivo a unas 7 cuadras, para volverme a casa.
No me acuerdo como termino esa noche, pero sí nunca me voy a olvidar, que cuando salimos de ahí, fuimos a tomarnos un té caliente, antes de seguir ruta. Fue lo mejor que pudimos hacer. Además, me saco el efecto alcohólico de la bebida blanca, Para luego seguir ruta, hasta mi hogar.
Cuento esta anécdota, cuando hay alerta naranja y extraño esos días invernales, donde realmente yo disfruto de mucho más las cosas.
domingo, 12 de febrero de 2012
El Pino..
Supongo, que los padres tienen sus diferentes métodos para retar a sus hijos, cuando son chicos, y nosotros cuando somos chicos lo único que sabemos hacer y bien es meterse en líos, o mandarnos alguna cagada.
El método de mis padres era muy eficiente. Cuando tenia alrededor de 6 años, no vivíamos en pleno centro de Buenos Aires, si no en un lugar, algo alejado. Éramos una de esas familias campestres, no al estilo Inglas, ni nada por el estilo. Pero vivíamos en el campo.
Vivir en el campo implica, que cuando es de noche, se es de noche y en el afuera, no ves a todos los edificios iluminados o las luces de las veredas prendidos, sino, por el contrario, no ves nada. No hay edificios ni luces. Solo podes observar lo que los pequeños faroles que están afuera de tu casa alumbran. Y créeme, no es mucho.
Nuestra casa tenia, bueno sigue teniendo, un jardín bastante amplio. Es muy grande, alrededor de una hectárea. A unos 50 metros de la casa, esta la pileta, y alrededor y en parque, hay plantas de todo tipo, entre ellas Jazmines, y algunos árboles.
El árbol que a mi más me llamaba la atención, era un Pino, un gigantesco arbusto, que debía tener sus años. Lo que más llamativo, era su imponente figura, y el hecho de que no estaba puesto derecho, sino que estaba inclinado hacia algún lado. En el pino, se ubicaba, un banco antiguo de madera. Era un muy buen lugar para sentarse a leer o hacer alguna actividad, por que su imponente figura marcaba una gran sombra, así que en verano, el lugar ideal para sentarse, y simplemente disfrutar era ese.
El pino no se ubicaba muy lejos de casa, algo así como a unos 10 metros. Pero a los 6 años de edad, todo te parece estar ubicado en lugares eternos de llegar. Y tal como durante el día el pino cumplía una gran Función, a la noche estar ahí no era muy agradable.
Ok, el punto, es que: Un día mis padres nos habían mandado a dormir, a mi hermana y a mi, en ese tiempo compartíamos el cuarto, así que regañando un poco nos fuimos. Era temprano y no teníamos sueño, pero como al día siguiente teníamos colegio, no nos quedaba otra.
En ves de dormir, con mi hermana, empezamos a hablar de las banalidades del día. Ya ni recuerdo que era exactamente. Cosas de chicas. Mi padre, vino y nos reto, porque no estábamos durmiendo. Pero nosotras no hacíamos caso y seguíamos hablando. La segunda llamada de atención, fue departe de mi madre. Y nos amenazo que con la tercera llamada íbamos a ir a dormir al Pino.
Nos asusto un poco, pero al fin de cuentas, nunca prometía lo que decía, la ida a dormir al pino, la veníamos escuchando desde hace bastante ya. Pero nunca realmente nos había mandado, así que nos tranquilizamos un rato.
Luego de un rato, mi hermana seguía sin poderse dormir, y de repente siento que algo grande se me esta por caer en la cabeza. Era su almohada. Me dio en el blanco, y me quedo doliendo la cabeza un rato. Yo enojada le devolví el golpe. Y de repente ahí estábamos, riéndonos y jugando a la guerra de almohadas en plena noche… Y paso lo peor.
Escuchamos pasos acercándose al cuarto, pero nosotras nos seguíamos golpeando, y de repente, ambos, Madre y Padre, estaba en nuestro cuarto. Su caras de serios y enojados., nos anticipaba que algo realmente se nos venia encima. Algo mucho peor que la primera caída de esa almohada en mi cabeza. Dios, que miedo me dio.
Con mi hermana nos miramos. Fija, esa mirada de cómplice, pero de miedo también. Empezamos a suplicar, pero nuestras suplicas no decían nada.
Nuestros padres, nos agarraron a mi y a mi hermana, ambos del brazo. Nosotras inmediatamente, agarramos nuestras almohadas, sabíamos adonde íbamos a parar, y ahí estábamos. De un segundo a otro, sentadas solas en el banco del Frío y terrorífico Pino.
Realmente la promesa se había cumplido, y habíamos llegado al lugar, que nunca hubiéramos querido llegar. Pero ahí estábamos y no había vuelta atrás.
Nunca me voy a olvidar la cara de susto de mi hermana. Yo le daba la mano a ella y trataba de no llorar. Nuestros padres nos habían mandado a dormir al Pino. Oíamos sonidos raros, que seguramente eran productos de nuestra imaginación. Las luces de la casa nos parecían eternas aunque, en realidad, estábamos a unos pocos metros. Y habremos estando sentadas ahí 10 minutos, aunque nos parecía que estábamos ahí sentadas por una eternidad. Todo parecía mucho peor de lo que realmente era. Pero esa ida al pino, nunca me la voy a olvidar. Luego mamá apareció, nos reto un poco más, pero volvimos a casa. Creo que el llanto desgarrador de mi hermana, la hizo cambiar de opinión, yo también llore un poquito. Pero a partir de esa noche, algo cambio y cada ves que nos amenazaba con que nos iba a llevar al pino, nosotras dejamos de molestar y nos íbamos a dormir enseguida.
Pasaron 15 años de ese evento. Y ahora vuelvo al mismo lugar donde todo eso paso. Ya nada es igual, el pino se callo. Y ya no esta más. Solo quedo el principio de su tronco donde las raíces quedaran plantadas para siempre. Como esa anegadota en mi cabeza.
Ver ese árbol, con sus ramas caídas sobre el jardín, me produjo algo de nostalgia. El pino, era el mejor, y a la ves, el peor lugar para estar. Y ahora ya no se puede estar, por que no esta. Es una de esas pequeñas heridas que a uno la vida le deja. Y lo que aprendí en esta vida es que hay que disfrutar más de las pequeñas cosas, por que en un momento están ahí y parecen que va a durar todo para siempre. Como esa ida al pino, la idea de que me iba a quedar a dormir entre su duro tronco y sus Hojas, que hacían sombras raras y nos daba la impresión de que algo se iba a aparecer, iba a durar una eternidad, aunque todo duro unos minutos. Pero de un momento para otro, nos dejan, y ya no están más. Solo quedan sus recuerdos. Que no queremos, pero sabemos que en algún momento se van a evaporar en nuestra mente.
Por que esta vida, es así. Cuando cumplí con tu siclo, te retiras y te vas a un lugar mejor. Como ese pino.
El método de mis padres era muy eficiente. Cuando tenia alrededor de 6 años, no vivíamos en pleno centro de Buenos Aires, si no en un lugar, algo alejado. Éramos una de esas familias campestres, no al estilo Inglas, ni nada por el estilo. Pero vivíamos en el campo.
Vivir en el campo implica, que cuando es de noche, se es de noche y en el afuera, no ves a todos los edificios iluminados o las luces de las veredas prendidos, sino, por el contrario, no ves nada. No hay edificios ni luces. Solo podes observar lo que los pequeños faroles que están afuera de tu casa alumbran. Y créeme, no es mucho.
Nuestra casa tenia, bueno sigue teniendo, un jardín bastante amplio. Es muy grande, alrededor de una hectárea. A unos 50 metros de la casa, esta la pileta, y alrededor y en parque, hay plantas de todo tipo, entre ellas Jazmines, y algunos árboles.
El árbol que a mi más me llamaba la atención, era un Pino, un gigantesco arbusto, que debía tener sus años. Lo que más llamativo, era su imponente figura, y el hecho de que no estaba puesto derecho, sino que estaba inclinado hacia algún lado. En el pino, se ubicaba, un banco antiguo de madera. Era un muy buen lugar para sentarse a leer o hacer alguna actividad, por que su imponente figura marcaba una gran sombra, así que en verano, el lugar ideal para sentarse, y simplemente disfrutar era ese.
El pino no se ubicaba muy lejos de casa, algo así como a unos 10 metros. Pero a los 6 años de edad, todo te parece estar ubicado en lugares eternos de llegar. Y tal como durante el día el pino cumplía una gran Función, a la noche estar ahí no era muy agradable.
Ok, el punto, es que: Un día mis padres nos habían mandado a dormir, a mi hermana y a mi, en ese tiempo compartíamos el cuarto, así que regañando un poco nos fuimos. Era temprano y no teníamos sueño, pero como al día siguiente teníamos colegio, no nos quedaba otra.
En ves de dormir, con mi hermana, empezamos a hablar de las banalidades del día. Ya ni recuerdo que era exactamente. Cosas de chicas. Mi padre, vino y nos reto, porque no estábamos durmiendo. Pero nosotras no hacíamos caso y seguíamos hablando. La segunda llamada de atención, fue departe de mi madre. Y nos amenazo que con la tercera llamada íbamos a ir a dormir al Pino.
Nos asusto un poco, pero al fin de cuentas, nunca prometía lo que decía, la ida a dormir al pino, la veníamos escuchando desde hace bastante ya. Pero nunca realmente nos había mandado, así que nos tranquilizamos un rato.
Luego de un rato, mi hermana seguía sin poderse dormir, y de repente siento que algo grande se me esta por caer en la cabeza. Era su almohada. Me dio en el blanco, y me quedo doliendo la cabeza un rato. Yo enojada le devolví el golpe. Y de repente ahí estábamos, riéndonos y jugando a la guerra de almohadas en plena noche… Y paso lo peor.
Escuchamos pasos acercándose al cuarto, pero nosotras nos seguíamos golpeando, y de repente, ambos, Madre y Padre, estaba en nuestro cuarto. Su caras de serios y enojados., nos anticipaba que algo realmente se nos venia encima. Algo mucho peor que la primera caída de esa almohada en mi cabeza. Dios, que miedo me dio.
Con mi hermana nos miramos. Fija, esa mirada de cómplice, pero de miedo también. Empezamos a suplicar, pero nuestras suplicas no decían nada.
Nuestros padres, nos agarraron a mi y a mi hermana, ambos del brazo. Nosotras inmediatamente, agarramos nuestras almohadas, sabíamos adonde íbamos a parar, y ahí estábamos. De un segundo a otro, sentadas solas en el banco del Frío y terrorífico Pino.
Realmente la promesa se había cumplido, y habíamos llegado al lugar, que nunca hubiéramos querido llegar. Pero ahí estábamos y no había vuelta atrás.
Nunca me voy a olvidar la cara de susto de mi hermana. Yo le daba la mano a ella y trataba de no llorar. Nuestros padres nos habían mandado a dormir al Pino. Oíamos sonidos raros, que seguramente eran productos de nuestra imaginación. Las luces de la casa nos parecían eternas aunque, en realidad, estábamos a unos pocos metros. Y habremos estando sentadas ahí 10 minutos, aunque nos parecía que estábamos ahí sentadas por una eternidad. Todo parecía mucho peor de lo que realmente era. Pero esa ida al pino, nunca me la voy a olvidar. Luego mamá apareció, nos reto un poco más, pero volvimos a casa. Creo que el llanto desgarrador de mi hermana, la hizo cambiar de opinión, yo también llore un poquito. Pero a partir de esa noche, algo cambio y cada ves que nos amenazaba con que nos iba a llevar al pino, nosotras dejamos de molestar y nos íbamos a dormir enseguida.
Pasaron 15 años de ese evento. Y ahora vuelvo al mismo lugar donde todo eso paso. Ya nada es igual, el pino se callo. Y ya no esta más. Solo quedo el principio de su tronco donde las raíces quedaran plantadas para siempre. Como esa anegadota en mi cabeza.
Ver ese árbol, con sus ramas caídas sobre el jardín, me produjo algo de nostalgia. El pino, era el mejor, y a la ves, el peor lugar para estar. Y ahora ya no se puede estar, por que no esta. Es una de esas pequeñas heridas que a uno la vida le deja. Y lo que aprendí en esta vida es que hay que disfrutar más de las pequeñas cosas, por que en un momento están ahí y parecen que va a durar todo para siempre. Como esa ida al pino, la idea de que me iba a quedar a dormir entre su duro tronco y sus Hojas, que hacían sombras raras y nos daba la impresión de que algo se iba a aparecer, iba a durar una eternidad, aunque todo duro unos minutos. Pero de un momento para otro, nos dejan, y ya no están más. Solo quedan sus recuerdos. Que no queremos, pero sabemos que en algún momento se van a evaporar en nuestra mente.
Por que esta vida, es así. Cuando cumplí con tu siclo, te retiras y te vas a un lugar mejor. Como ese pino.
Patas.
Patas es un perro peculiar. Con una características especial: una de sus patas es más larga que la otra, y camina sin cesar, rengueando de acá para allá.
Patas se aparece por las noche, vagabundeando, por que por el día no comió. Y nosotros la sobras le damos, y como premio el se queda ladrando, a cualquier ladrón.
Patas es simpático, y de un color no muy definido, sus orejas se paran de forma extraña, al igual que su postura, que es un poco torcida, por que una de sus patas, en un accidente el acorto.
El se llama Patas, no se quien lo bautizo, pero por los días que pase acá, yo lo llamo Mi amigo.
Patas es un perro peculiar. Con una características especial: una de sus patas es más larga que la otra, y camina sin cesar, rengueando de acá para allá.
Patas se aparece por las noche, vagabundeando, por que por el día no comió. Y nosotros la sobras le damos, y como premio el se queda ladrando, a cualquier ladrón.
Patas es simpático, y de un color no muy definido, sus orejas se paran de forma extraña, al igual que su postura, que es un poco torcida, por que una de sus patas, en un accidente el acorto.
El se llama Patas, no se quien lo bautizo, pero por los días que pase acá, yo lo llamo Mi amigo.
miércoles, 8 de febrero de 2012
¿Alguna ves corriste abajo de la lluvia?
Nada estaba bien, la cosa no funcionaba, vos sabias que era así, desde un principio, pero igual le diste la oportunidad. Por un lado de tu inconsciente sabias que en algún momento él o vos, alguien, iba a salir lastimado. El día llegó, fuiste vos la que sufriste. El directamente te lo dijo, de la peor manera: "Me agobias"... "Quiero respirar, y con vos así, no puedo". Palabras, de las cuales no encontraste sentido alguno. Le pedís una explicación, él no te la sabe dar. Es claro, que simplemente se quiere liberar de vos. Vos sos madura, pero en caliente, sos cualquier cosa. Y le decís que vos en realidad, lo querés dejar a él, y lo haces. Por que fielmente tenes impuesto de que sos una mujer, fuerte, libre e independiente. Aunque ni vos te la crees.
Golpeas fuerte la puerta, y caminas, rápido, y cada ves más rápido. Hasta que paras, por que te diste cuenta de lo que hiciste. Y no podes respirar, y pones tus manos sobre tus rodillas, y te largas a llorar, y respiras fuerte, cada ves más fuerte. Y te quedas ahí un rato.
El cielo se puso negro, y solo los rayos de los relámpagos iluminan la oscura calle, las gotas de aguas te empiezan a mojar, y no estas segura si son las gotas de tus lagrimas, o de el cielo. La lluvia empieza a caer más fuerte, y miras al cielo.
Abrís tus brazos y te entregas completamente a la lluvia, sentís una sensación liberadora, esta todo mal, pero a la ves sentís que esta todo muy bien, y empezás a correr, a correr sola sobre ese cielo que no para de mojarte.
Sos vos y la lluvia, en ese momento, en ese tiempo, en ese lugar. Y por ese instante no te importa absolutamente nada.
Nada estaba bien, la cosa no funcionaba, vos sabias que era así, desde un principio, pero igual le diste la oportunidad. Por un lado de tu inconsciente sabias que en algún momento él o vos, alguien, iba a salir lastimado. El día llegó, fuiste vos la que sufriste. El directamente te lo dijo, de la peor manera: "Me agobias"... "Quiero respirar, y con vos así, no puedo". Palabras, de las cuales no encontraste sentido alguno. Le pedís una explicación, él no te la sabe dar. Es claro, que simplemente se quiere liberar de vos. Vos sos madura, pero en caliente, sos cualquier cosa. Y le decís que vos en realidad, lo querés dejar a él, y lo haces. Por que fielmente tenes impuesto de que sos una mujer, fuerte, libre e independiente. Aunque ni vos te la crees.
Golpeas fuerte la puerta, y caminas, rápido, y cada ves más rápido. Hasta que paras, por que te diste cuenta de lo que hiciste. Y no podes respirar, y pones tus manos sobre tus rodillas, y te largas a llorar, y respiras fuerte, cada ves más fuerte. Y te quedas ahí un rato.
El cielo se puso negro, y solo los rayos de los relámpagos iluminan la oscura calle, las gotas de aguas te empiezan a mojar, y no estas segura si son las gotas de tus lagrimas, o de el cielo. La lluvia empieza a caer más fuerte, y miras al cielo.
Abrís tus brazos y te entregas completamente a la lluvia, sentís una sensación liberadora, esta todo mal, pero a la ves sentís que esta todo muy bien, y empezás a correr, a correr sola sobre ese cielo que no para de mojarte.
Sos vos y la lluvia, en ese momento, en ese tiempo, en ese lugar. Y por ese instante no te importa absolutamente nada.
Examenes.
Ayer, Buenos Aires, 7 de Febrero, las temperaturas pasaban de los 36 grados, las sensación térmica volaba y llego a estar a 40 grados Celsius. Mi baja presión me alertaba, mis nervios me jugaban en contra, y a la una rendía el maldito examen.
Mi mente empezó a manipular me, por un lado me decía: "Marina, va a estar todo bien", por el otro lado : "Marina, hidratare, come algo salado, que te me vas a desmayar sino". El examen paso a otro plano y mi mente se preocupaba más por mi salud. Y Yo estaba sentada enfrente de un ventilador, tratando de respirar.
12.20 hora de retirarme de casa. Mi panza empezó a doler, pero ese dolor que sabes que es de nervios, que te molesta, y que es difícil que lo puedas calmar. Respire hondo y sin más opción, salí.
La calle ardía, como en algún desierto, o el mismo infierno. El sol pegaba fuerte sobre mi nuca, y con mi botella de agua, me la mojaba cada 15 segundos. El colectivo no llegaba, y mi miedo era llegar tarde.. El sol seguía pegando, las aujas de mi reloj se seguían moviendo, y mi mente me decía: "toma agua, toma agua". Yo seguía parada. Esperando el 59.
El colectivo apareció, apenas lo deslumbré cruzando las heras, me tranquilice. Cuando llegó canción de gloría sono, y me subí. "Dios, con este calor, me voy a morir", Pensaba. El colectivo venia con algo de gente, así que me fui a la parte de atrás, donde afortunadamente me pude sentar. Las posibilidades de desmayar quedaron parcialmente eliminadas.
Las aujas seguían corriendo y el colectivo lentamente pasaba por la calle cerrito. Nota Mental: Siempre, siempre, hay algo raro sobre el obelisco. Yo miraba: el reloj, el transido, me mojaba, y miraba nuevamente al reloj. No voy a llegar, no voy a llegar. Me repetía una y otra ves. Optimista, como pocas. Luego de pasar corrientes, el colectivo, se movió rápido, y al pasar Av de Mayo me baje.
Finalmente llegue. 12.50, entre a el imponente edificio, no se si es realmente imponente pero yo lo veo así. Algún día voy a estudiar ahí. Pregunte donde se rendía, y hasta allá fui.
Hora del examen: Los Factores que me jugaron en contra aparecieron, el calor, mi miedo a desmayarme, los nervios, y mi mente que se concentraba en tomarme mi tiempo, pero a la ves pensaba en no desmayarme, y yo me decía: respira y toma agua, mucha agua. El agua se iba acabando y en ves de estar en un examen, me sentía en un desierto, donde si no tomaba algo en los próximos minutos, mi cuerpo iba a dejar de reaccionar. Tenia unas pastillas en la mochila, así que las tome, y trataba de concentrarme en el examen.
Las respuestas iban surgiendo, mientras iba escribiendo, pero tengo algunas fallas, lo peor que son fallas conscientes.
Examen terminado: Estoy viva.
Mi mente empezó a manipular me, por un lado me decía: "Marina, va a estar todo bien", por el otro lado : "Marina, hidratare, come algo salado, que te me vas a desmayar sino". El examen paso a otro plano y mi mente se preocupaba más por mi salud. Y Yo estaba sentada enfrente de un ventilador, tratando de respirar.
12.20 hora de retirarme de casa. Mi panza empezó a doler, pero ese dolor que sabes que es de nervios, que te molesta, y que es difícil que lo puedas calmar. Respire hondo y sin más opción, salí.
La calle ardía, como en algún desierto, o el mismo infierno. El sol pegaba fuerte sobre mi nuca, y con mi botella de agua, me la mojaba cada 15 segundos. El colectivo no llegaba, y mi miedo era llegar tarde.. El sol seguía pegando, las aujas de mi reloj se seguían moviendo, y mi mente me decía: "toma agua, toma agua". Yo seguía parada. Esperando el 59.
El colectivo apareció, apenas lo deslumbré cruzando las heras, me tranquilice. Cuando llegó canción de gloría sono, y me subí. "Dios, con este calor, me voy a morir", Pensaba. El colectivo venia con algo de gente, así que me fui a la parte de atrás, donde afortunadamente me pude sentar. Las posibilidades de desmayar quedaron parcialmente eliminadas.
Las aujas seguían corriendo y el colectivo lentamente pasaba por la calle cerrito. Nota Mental: Siempre, siempre, hay algo raro sobre el obelisco. Yo miraba: el reloj, el transido, me mojaba, y miraba nuevamente al reloj. No voy a llegar, no voy a llegar. Me repetía una y otra ves. Optimista, como pocas. Luego de pasar corrientes, el colectivo, se movió rápido, y al pasar Av de Mayo me baje.
Finalmente llegue. 12.50, entre a el imponente edificio, no se si es realmente imponente pero yo lo veo así. Algún día voy a estudiar ahí. Pregunte donde se rendía, y hasta allá fui.
Hora del examen: Los Factores que me jugaron en contra aparecieron, el calor, mi miedo a desmayarme, los nervios, y mi mente que se concentraba en tomarme mi tiempo, pero a la ves pensaba en no desmayarme, y yo me decía: respira y toma agua, mucha agua. El agua se iba acabando y en ves de estar en un examen, me sentía en un desierto, donde si no tomaba algo en los próximos minutos, mi cuerpo iba a dejar de reaccionar. Tenia unas pastillas en la mochila, así que las tome, y trataba de concentrarme en el examen.
Las respuestas iban surgiendo, mientras iba escribiendo, pero tengo algunas fallas, lo peor que son fallas conscientes.
Examen terminado: Estoy viva.
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